DECLARACIÓN INSTITUCIONAL: 8 de marzo

01 de marzo del 2018

El Ayuntamiento en Pleno, en sesión ordinaria celebrada el 27 de febrero de 2018, aprobó po unanimidad una Declaración Instituicional con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora que se celebra el día 8 de marzo:

¿Qué pasa si las mujeres no cuidan, no consumen, no trabajan y no participan?

Esta reflexión llevó el año pasado al movimiento feminista a lanzar una convocatoria de huelga internacional de mujeres en más de 70 países y este año 2018 se repite bajo el lema de “Emakumeok Planto!”.
Una convocatoria de denuncia frente a las desigualdades, las discriminaciones y las violencias estructurales que sufren más de la mitad de la población mundial, las mujeres, pero también de reivindicación de un nuevo modelo social, justo, democrático e igualitario. Una huelga que permita visibilizar el impacto que tiene en nuestra sociedad el trabajo de las mujeres y exigir que este sea reconocido. Que demuestre que sin ellas el mundo se cae, el mundo se para.

En el trabajo

La discriminación salarial es uno de los factores que “reproduce y perpetúa” la desigualdad de mujeres y hombres en la sociedad. En todo el mundo, las mujeres ganan sólo entre el 60 y el 75 por ciento del salario de los hombres en trabajos de igual valor. En Euskadi se calcula que actualmente la diferencia salarial entre hombres y mujeres es de 7.551 euros anuales.
La segregación ocupacional es uno de los factores que se encuentra en el origen de este tipo de discriminación, ya que relega a las mujeres a determinados tipos de trabajo o les impide ocupar posiciones de liderazgo. Fruto de esta segregación existen los empleos considerados femeninos. Empleos que forman parte del empleo precarizado o incluso de la economía sumergida.
En muchas ocasiones las mujeres tienen que aceptar ocupaciones de mayor flexibilidad laboral para equilibrar las necesidades del trabajo y la familia, lo que contribuye a la citada segregación laboral. En consecuencia, existe en todo el mundo una representación excesiva de las mujeres en trabajos de tiempo parcial. Concretamente, en la Comunidad Autónoma Vasca más del 80 % del trabajo a tiempo parcial es desarrollado por las mujeres.
Las mujeres asumen mayoritariamente permisos y excedencias por cuidado (9 de cada 10 son tomadas por mujeres) lo que limita su desarrollo profesional y merma sus derechos y prestaciones sociales.
Y no olvidemos que las mujeres son las que reciben las pensiones más bajas.

¿Y qué ocurre con el trabajo no remunerado?

El bienestar de nuestra sociedad no sería posible sin la realización de actividades imprescindibles para la sostenibilidad de la vida como el cuidado de las personas (niñas y niños, mayores y personas dependientes…) o el mantenimiento de las tareas del hogar. Estas labores, mayoritariamente no remuneradas, recaen principalmente en las mujeres. Sin su contribución la sociedad se pararía.
Gran parte del trabajo de las mujeres está invisibilizado y no se contabiliza. Esto implica no solo que se subestime el valor de los bienes y la riqueza producidas en los hogares; además, niega e invisibiliza la horas y la contribución económica que suponen estas labores realizadas mayoritariamente por mujeres, e invisibiliza asimismo el enorme ahorro social que suponen en servicios de cuidado, sanitarios, sociales y de protección.
Si tenemos en cuenta las horas dedicadas dentro y fuera del mercado de trabajo, las mujeres asumen en nuestra sociedad el 56 % del mismo, pero realizan el 74% del trabajo no remunerado.
Y es que no se trata únicamente de las tareas que realizan, sino que como consecuencia del tiempo que las mujeres dedican al cuidado y a las tareas del hogar, los hombres disponen de más tiempo que emplean en el desarrollo de su carrera profesional y laboral, o de cualquier actividad social o de ocio a la que las mujeres tienen grandes dificultades de acceso.
Este uso diferencial del tiempo constituye un importante freno para el avance en el objetivo de la igualdad traduciéndose en la perpetuación de los estereotipos sobre hombres y mujeres y en un obstáculo estructural para conciliar las diferentes responsabilidades atribuidas por género, entre otras consecuencias.
Por éstas y muchas más razones, presentamos esta moción, para que el Pleno adopte los siguientes

ACUERDOS:
El Ayuntamiento de Eskoriatza:

  1. Hace un llamamiento al conjunto de la sociedad, para que se sume a las diferentes movilizaciones que con motivo del día 8 de marzo serán convocadas por los diferentes agentes sociales.
  2. Se compromete a enarbolar la bandera feminista en el Ayuntamiento.
  3. Se compromete a desarrollar programas de sensibilización y formación dirigidos a fomentar la corresponsabilidad de los hombres en las tareas de cuidado y mantenimiento del hogar, así como a compartir los espacios de decisión con las mujeres.
  4. Se compromete a contribuir en el ámbito de su competencia al desarrollo y consolidación de recursos y servicios públicos para apoyar el cuidado y promover la articulación de estrategias comunitarias para la corresponsabilidad social en los cuidados.
  5. Se compromete a desarrollar las políticas municipales con perspectiva de género.
  6. Se compromete a incidir en la trasmisión de valores para promover cambios culturales hacia una sociedad igualitaria.